En las sesiones de grabación de ?Higway 61 Revisited? Bob Dylan se fijó en un jovencito que aporreaba el órgano. Enseguida comentó: Este es el sonido que estaba buscando. El resto de músicos quedó sorprendido: Pero si no sabe tocar. Y Bobby: Éste es el que quiero. El resultado ha quedado obviamente para la historia de la música popular. Posteriormente, y con otro músico de aquella sesión -el guitarrista Mike Bloomfield-, siguió grabando durante varios años. La pareja, junto a Stephen Stills, grabó una serie impresionante de jam sessions