Nacido en una familia ítalo-americana en el área de Williamsburg del barrio neoyorquino de Brooklyn, Danny Tenaglia creció alimentado por los ritmos latinos, por las canciones de Sergio Mendes y por el soul de la Motown y del Philly sound que escuchaba en las calles de su barrio. Cuando contaba sólo con doce años, un primo suyo le regaló una cinta mezclada por Paul Cassella, el dj del Monastery Club de Queens en la que se incluían ocho temas de soul, funk y disco music. Para Tenaglia fue toda una revelación, y rápidamente llamó al teléfono que aparecía en la cassette, entrando en contacto con Paul Cassella, que le prometió que le regalaría otro mix-tape si vendía algunas copias entre sus amigos, y así es como se inició. En 1975, cuando tenía 15 años, logró entrar en The Loft, el club en el que pinchaba David Mancuso, y en 1977 comenzó a asistir con asiduidad al mítico Paradise Garage, donde el no menos legendario Larry Levan ejercía de dj residente. Alucinado por la atmósfera del local y rendido definitivamente a la magia que emanaba de la cabina, Danny Tenaglia decidió iniciar su carrera como dj y empezó a pinchar en el Roller Palace.