Francisco «el Charro Avitia», pionero de la canción ranchera y de origen humilde; nació en Pilar de Conchas, Chihuahua. De pequeño, cuidaba borregos y con lo poco que ganaba ayudaba a mantener a su numerosa familia. Cuando fue mayor se mudó a la capital y tuvo la suerte de conocer a José Eduardo Pierson que tenía una academia de música, a la que acudieron Dolores del Río, Pedro Vargas, Jorge Negrete, José Mojica y el doctor Ortiz Tirado. Su padrino artístico fue el gran Joaquín Pardavé. Sus interpretaciones a base de corridos tuvieron un gran éxito entre el público de los Estados Unidos, también tuvo intervenciones en más de 20 películas rancheras.