El álbum se convirtió en el primer álbum de un artista femenino en debutar en el #1, y en generar cuatro sencillos #1 (aunque este record fue roto por Michael Jackson en 1988). El álbum obtuvo nueve discos de platino y permaneció al tope de las listas de ventas por largas once semanas. Con cuatro sencillos #1 consecutivos de su segundo álbum, Whitney Houston hizo historia al romper el record de más sencillos consecutivos #1. The Beatles y The Bee Gees compartieron previamente el record con seis, pero en 1988, Whitney, con la canción "Where Do Broken Hearts Go" alcanzó el tope de los charts, permaneció allí por dos semanas consecutivas, y reescribió la historia.