La calle de America... la carretera que permitio el exodo hacia el oeste en la gran depresion americana se ha reinventado a si misma como iman de nostalgicos y cazadores de recuerdos. Engullir millas por su asfalto supone asomarse al verdadero alma del pais de las barras y estrellas. El hombre llevaba una pistola. Era dificil de ocultar, aunque girase el cuerpo para procurar que no nos asustaramos por su vision. Su delgada mujer fumaba un cigarrillo con movimientos muy femeninos mientras que desde un asiento nos miraba con curiosidad. "venimos todos los años desde Tucson", -explica el y sonrie a su mujer, - "es como una especie de costumbre familiar. Ya sabes, nosotros y ella. " la ella" a la que se refiere es una preciosa Harley Davidson negra a la que acaricia con cariño. Tras intercambiar historias y sonrisas con ellos sin poder evitar mirar de reojo su arma, nos disponemos a continuar con nuestro periplo a traves del corazon del medio oeste.